Milton Stelardo: "en Canelones las actividades culturales no se conocen porque están separadas"

Entrevista del 24/IX/1996 por María Vigo Rocca y Juan Benítez


Vestido con una camisa y una bombacha de lanilla nos atendió Milton Stelardo en su casa. Nos sentamos frente a la estufa a leña. Stelardo tomó muy de a poco una gran taza de té. Dijo que se lo preparó para afrontar mejor la triste noticia de la muerte de la nuera de Florio. Del mismo Florio, cuyo cuadro lucía en una de las paredes del estar. Una mesa pequeña abarcaba algunos libros del escritor y la correspondencia enviada y por enviar a Montevideo y otros lares.

¿Cómo empezó con esa temática del campo siendo una persona criada en la ciudad?
En el año 1960, le mostré una cantidad de cuentos a un muy buen profesor de literatura que había en Canelones que era Jorge Albistur, y el me dijo "te los voy a llevar al Ministerio" yo me olvidé... y ganaron el primer premio del Ministerio. Recuerdo la fecha porque hoy justamente encontré un ejemplar de los que me publicó gratuitamente el Ministerio de Cultura. Después gané muchos más, en 1962, 1968 y 1980. Después publiqué cosas sueltas por ahí. Mi padre me llevaba de muy chico al campo, y si bien es cierto que llevaba a muchos, no a todos se les despierta el gusto por las costumbres campesinas. Quizás determinado por los ancestros míos, italianos provenientes del campo. Siempre me gustó por sobre todo la ciudad. Tanto es así que yo los cuentos con los cuales saqué premio son todos del ambiente campesino, alguno del ambiente ciudadano, pero una rareza. Tuve premios tres veces por el Ministerio de Cultura, dos veces por la Intendencia Municipal de Montevideo, una vez acá y otra en el Instituto Cultural Uruguayo-Argentino y en el Instituto José Pedro Varela. Bueno, saqué alrededor de una docena de premios. Después no presenté más. "El que nace caballero sabe lo suficiente, la cultura podrá decorar un carácter pero nunca formarlo". Eso lo comprobé en la cantidad de la gente de campo que es atenta. Me llevaban a su casa, me sentaban a la mesa, me ofrecían la casa para dormir. Fueron verdaderos amigos; lamentablemente, la mayoría de ellos son muertos, pero algunos de ellos viven todavía. Algunos son italianos, por ejemplo Felice Finno que trabaja en la feria, el vecino ese de ahí, ese es italiano y es amigo íntimo mío. Ha venido acá a verme, porque yo ahora salgo muy poco. Asignaturas pendientes.... Cosas que yo haya querido escribir y no haya hecho hay una cantidad. He querido que no se perdiera la memoria de muchos personajes que hubieran pasado de forma intrascendente, sin ser notados si yo no les hubiera dedicado los cuentos. Porque son verdaderos protagonistas, vale decir llenan la escena, . Son personajes de primera línea, porque nadie les da las espaldas cuando hablan. Y la conversación que dicen es reposada y sabia, de manera que son gentes que tienen sabiduría natural. Por eso cumplían la exigencia de Oscar Wilde: "el que nace caballero sabe lo suficiente, la cultura podrá decorar un carácter pero nunca formarlo". Conozco a mucha gente culta que no es caballera.

Siempre ha escrito cuentos....
Ah, sí, sí... nada de teatro, nada de poesía. La novela tampoco, me parece fatigoso para el lector y además no sale todo de un tirón como los cuentos. Y la poesía... no tengo facilidad para la poesía, no me sale como yo quisiera y sin embargo me gusta muchísimo. Yo considero que la mejor forma de ver las cosas de manera perdurable es la poética, cuando hay un buen poeta de por medio. Incluso en los tangos, en la música popular. Considero que hay tangos que son obras maestras. Ahora estoy por publicar un artículo llamado "Prejuicios" en HOY CANELONES que se refiere a la música popular que puede dar aciertos tan grandes como la música clásica. Mucha gente tiene prejuicios de que la música de los géneros populares no pueden alcanzar la altura de la música clásica y eso no es cierto. Hace catorce años en la primavera del año 1982 yo vi, en el que era entonces cine Radio City en la called Ibicuy, una película autobiográfica del famoso músico polaco Arturo Rubinstein, que ilustraba el pasaje de su vida artística con trozos de las sonatas de Bethoven, con los conciertos número 3, número 5 para piano y orquesta de Bethoven, con Chopin, Shubert, "Romances sin palabras" de Mendelhson y otros autores más. Y en medio de estas ilustraciones artísticas insertó unos acordes, los primeros, del tango de la guardia vieja llamado el Once. Este tema, dijo, este tema es digno de Beethoven. De ahí en más ya no hay más reparos en decir que la música popular puede alcanzar cumbres como la música clásica y hay tangos que son una joya. Discépolo es un sabio del lenguaje, porque las letras de los tangos de él son una cosa increíble. "Yira, Yira", "Esta noche me emborracho", por ejemplo, empieza el tango:
"Sola, fané y descangayada
la vi esta madrugada salir de un cabaret"
una mujer que ha sido casi de la vida que sale sola de un cabaret a la madrugada, quiere decir que está en ruina, no puede decir más nada. Tiene el don del uso adecuado de las palabras. Pero como eso, Homero Manzi , Esteban Celedonio Flores, Cadícamo, con 96 años. Hay cantidad de gente que emplea las palabras con una propiedad que es una propiedad que tienen únicamente aquéllos que dominan mucho el lenguaje. Y no importa que se usen términos arrabaleros, las palabras arrabaleras reciben entrada en la academia española e ingresan al diccionario después que tienen uso muy frecuente o que no tienen sustitutos o que son empleadas por una gran cantidad de población. Yo he conseguido mucha satisfacción con la música popular y la escucho. Además considero que la voz de Gardel ha contribuido enormemente. Porque nadie los canta como él. Hay alrededor de ciento cincuenta tangos que más nadie que los cante.... ni parecido. Y eso que va a hacer 61 años que murió. Hay gente que dice los sentimientos de una manera tan sencilla como los dijo Béquer, que murió en 1870. Por ejemplo la segunda letra de la cumparsita que dice "Si supieras que aún dentro de mi alma conservo aquel cariño que tuve para ti, quien sabe si supieras que nunca te he olvidado volviendo a tu pasado te acordarás de mi" Eso está hecho con palabras que las entiende un chiquilín. Sin embargo es conmovedor por la combinación bien hecha de las palabras. Me hace acordar a Béquer porque él no emplea una de las palabras que sea fuera de las comunes, sin embargo me dicen los profesores de literatura que Béquer sigue gustado por los muchachos de ahora, pese a todo el rock y todas las cosas nuevas que hay. Bueno esa es la dificultad de la sencillez, que parece que lo sencillo es fácil, no, lo sencillo no es fácil, lo sencillo es difícil y hay poca gente que vive las cosas sencillas y emotivas a la vez. Yo me estaba acordando del tango como "Duelo criollo", que en pocas estrofas sintetizan un drama. Está dicho todo un drama en ocho versos y dicho con belleza y con sencillez, de manera que el tango tiene todas las condiciones. Además el tango se refiere a todos los momentos de la vida.

Algo de Canelones, vivencias, sensaciones....
Bueno, hay muchos lugares de Canelones que yo los recuerdo y que han desaparecido. Para que no desapareciera hice un cuento que se llama "El prado" y tengo un artículo del prado cuando existía el arroyo, la represa, que contenía el agua y el agua llegaba hasta las barrancas más altas del fondo del prado. Esa época era preciosa, ya no existe pero hay referencias. Además al prado ahora prácticamente no va nadie, cuando yo era niño iban campamentos enteros. Se hacía el 2 de mayo la fiesta del día de España; venían de Montevideo y dejaban los ómnibus aquí en la calle Treinta y Tres y bajaban por la avenida del prado gaitas, tamboriles, clarinetes y redoblantes, e iban cantando. Y hacían romerías, eran varios días. Pero todo eso desapareció. Y también se celebraba el día de Italia, el 20 de setiembre. El otro día se cumplieron los cincuenta años del liceo.... Yo me hice en el liceo viejo, allá donde está ahora el cine "Lumière", ahí estaba el liceo viejo. Ahí yo cursé los cuatro años, era una casa alquilada muy fea. Pero allá nos formamos generaciones enteras ... hasta el año 1946 funcionó ahí, después funcionó acá, donde fui profesor hasta el año 1974. Yo los año de docencia los recuerdo muy bien, los muchachos eran muy educados en esa época, eran muy correctos en la manera de actuar. No tenían ninguna de las actitudes que son características ahora, nada de eso. Yo no tengo más que recuerdos gratos. Y eso que yo tenía mal genio en aquella época y yo a veces no los trataba bien. Pero fueron conmigo muy correctos y muy afectuosos, muchos me saludan en la calle cuando me encuentran y eso me gusta mucho. Y el alumnado del Liceo se duplicó en poco tiempo. Ahora escribo artículos para HOY CANELONES
En libro no pienso, dan mucho trabajo los libros, llevan mucho tiempo las correcciones. Si me los corrigiera otro tal vez, porque da mucho trabajo hacer un libro. Es una tarea muy ingrata. Ahora hay formas automáticas de corrección, pero yo no...

Algo con respecto a su familia, su esposa ....
Mientras yo vivía en Montevideo y no me recibí de nada, mi señora se recibió de arquitecto viajando y creo que es un mérito grande de ella. Porque la vida de facultad de arquitectura exigía estar más allí que la vida de la facultad de derecho, sin embargo yo no obtuve título ninguno y ella se recibió, quiere decir que tenía voluntad y capacidad, las dos cosas. De las casas que hizo está ésta, la de Lema, en la que ahora vive Curbelo, y la de Maruja Cruz, por esta misma calle en la vereda de enfrente y tiene otras también que ahora no me acuerdo. El cine Rodó también, pero no querían gastar por eso no salió tan bonito, podría haber salido más lindo. Ella fue muchos años profesora, fue más años que yo, creo. Fue profesora antes que yo.



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