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La hidroponia, más y
mejor
Ingeniero Agrónomo (M. Sc.) Martín Caldeyro
EN PERSPECTIVA
Miércoles 20.05.98, hora 10.35
RAMON MENDEZ GALAIN:
¿Qué es esto de plantar sin tierra, de cultivar tomates en el living?
Para saber si es realmente posible habría que preguntárselo a los
babilonios, porque hasta donde sabemos hoy los míticos jardines
colgantes de Babilonia eran hidropónicos. ¿Y qué significa esta
palabrita? Es precisamente la que distingue a esta técnica mediante la
cual es posible cultivar plantas sin el uso de tierra.
De eso vamos a hablar hoy: cómo funciona, dónde se usa, para qué, si
es más o menos ventajoso que cultivar en tierra. ¿Puedo realmente
cultivar tomates en el living de mi casa? Para ello hemos invitado al
ingeniero agrónomo Martín Caldeyro, quien se recibió en la
Universidad de la República en 1982, y realizó una doble maestría en
la Universidad de Redding, Inglaterra: en Extensión Agrícola y en
Desarrollo Social Rural y hoy es presidente de la Asociación Uruguaya
de Hidroponia. Su nombre debe resultar familiar a los oyentes de En
Perspectiva, porque Rosario Castellanos estuvo visitando sus
instalaciones un par de veces...
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Martín Caldeyro: "No tenemos ninguna
de las enfermedades del suelo, y en consecuencia no usamos ningún
tipo de pesticida o desinfectante del suelo, como es usual en los
cultivos en tierra o en invernáculos" |
MARTIN CALDEYRO
Hace un tiempo charlamos con ella en un par de oportunidades, y hoy
podremos ampliar...
RMG - ... con un punto de vista diferente. ¿Qué tal si comenzamos por
la historia? Yo hablaba de los jardines colgantes de Babilonia.
MC - Es correcto: cuando uno habla de hidroponia lo asocia
inmediatamente a algo que ve en televisión vinculado a Japón o a la
alta tecnología, y queda extasiado. Pero lo que no sabe es que la
hidroponia no es una técnica moderna, sino una técnica ancestral, y
que en la antigüedad hubo culturas, civilizaciones, que la usaron como
medio de subsistencia.
RMB - ¿Por ejemplo?
MC - Por ejemplo, es poco conocido que los aztecas construyeron una
ciudad en el lago de Texcoco (la ciudad de México hoy en día está
sobre un lago que se está hundiendo), y cultivaban su maíz en barcos,
en barcazas que tenían un entramado de pajas, y de ahí se abastecían.
Y no sabemos que eso, que vimos en la escuela, es hidroponia.
Hay muchos ejemplos como este. Los jardines colgantes de Babilonia eran
hidropónicos porque se alimentaban de agua que fluía por los canales.
Existían en la antigua China, en la India, en Egipto, también los
mayas, y hoy en día tenemos como referencia a una tribu asentada en el
lago Titicaca. Esto nació con el hombre, que si no tenía tierras
cultivaba en el agua.
RMG - Ahora bien: ¿qué pasa en la actualidad?
MC - Hoy en día, esa técnica ancestral se utiliza a nivel comercial, y
se ha desarrollado a niveles muy grandes, en países con limitaciones
serias en materia de suelo y agua. Por ejemplo, es un hecho poco
conocido que la hidroponia tuvo un gran auge en la Segunda Guerra
Mundial: los ejércitos norteamericanos en el Pacífico se abastecían
en forma hidropónica. En la isla de Hawaii, en Iwo Jima; incluso cuando
Estados Unidos ocupó Japón, hizo grandes botes hidropónicos para
abastecer a sus soldados. De allí nació la hidroponia en Japón: vino
con la Segunda Guerra Mundial, y los japoneses -por su falta de espacio
y de agua- desarrollaron la tecnología norteamericana a niveles
asombrosos. Eso es lo que ahora vemos en la televisión y nos impacta.
RMG - También podríamos hablar del futuro: hay previsiones, incluso la
Nasa está lanzando...
MC - Exactamente: se ha llegado a desarrollar esta técnica a niveles
asombrosos, y la Nasa la está utilizando desde hace ya 30 años,
pensando en alimentar a los astronautas. Hoy en día las naves
espaciales viajan seis meses o un año, y hay que alimentar a los
tripulantes durante ese tiempo: la cosa ya no funciona con pastillitas,
sino que tienen que comer productos vegetales cultivados ahí, en el
espacio. Entonces, la Nasa ya está produciendo con esta tecnología
desde hace mucho tiempo, y la están desarrollando también para la base
en Marte (tuve la suerte de estar con el técnico que está preparando
los trabajos y me mostró lo que están haciendo, que es asombroso).
RMG - Ahora deberíamos explicar la técnica: cómo es posible esto que
en principio suena sorprendente, como cultivar sin tierra.
MC - Vamos al origen de la palabra. Hidro, agua; ponia, trabajar:
hidroponia es trabajar en agua, lo que lleva a cultivar en agua. Podemos
perfectamente cultivar en agua, porque las plantas desarrollan unas
raíces especiales que pueden "respirar" bajo al agua.
Distinto a cuando una planta es cultivada en tierra y el suelo se
inunda, el agua se encharca, en cuyo caso las raíces no pueden respirar
y la planta se muere. En el caso de la hidroponia, las raíces están
adaptadas para respirar bajo el agua, absorber nutrientes, crecer y
desarrollarse.
RMG - Es interesante la diferencia con nosotros, los animales. En el
agua hay oxígeno, pero nosotros no podríamos respirar bajo el agua.
MC - Las plantas sí lo extraen, y pueden adaptarse a esa situación.
También la hidroponia se engloba en algo más amplio, el cultivo sin
tierra. Hay toda una tecnología que incluye métodos hidropónicos y no
hidropónicos, pero que componen un paquete de cultivos sin tierra, y
allí entramos también en lo que supone cultivar en sustratos sólidos
que no son tierra.
RMG - ¿Por ejemplo?
MC - En Uruguay utilizamos sustratos de cáscara de arroz y arena, en
los que las plantas se desarrollan perfectamente bien.
RMG - Tú me mostraste unas fotos de melones creciendo en pedregullo,
sin nada de tierra...
MC - Son cosas que si uno no las ve, no las cree. Si yo digo que hay
melones que crecen en pedregullo, nadie me cree: hay que mostrar la foto
para demostrarlo.
RMG - ¿Cómo funciona en ese caso?
MC - El suelo cumple dos funciones: por un lado, permite que la planta
se arraigue, funciona simplemente como soporte físico. Nosotros, en la
hidroponia, tenemos que darle algo para que se arraigue, se afirme.
Cuando es en un sustrato sólido como el pedregullo no hay
inconveniente, pero cuando es en agua le damos algún tipo de soporte.
RMG - ¿Y los nutrientes?
MC - ¿Qué son los nutrientes? Fósforo, nitrógeno, potasio, iones,
calcio, magnesio, azufre, hierro... Son lo que la planta precisa para
desarrollarse, y es lo que la planta toma naturalmente del suelo. En el
caso de la hidroponia, agregamos al agua, al sustrato, las mismas sales
minerales que la planta absorbe del suelo, y la planta crece y se
desarrolla exactamente igual que en la tierra; igual o mejor.
RMG - Ya que hemos contado cómo es posible que las plantas crezcan sin
tierra, veamos ahora el otro aspecto: ¿cuáles son las ventajas
comparativas de que las plantas crezcan sin tierra? ¿Por qué hacerlo
así y no de otra manera?
MC - Podemos cultivar en forma hidropónica todo tipo de plantas:
ornamentales, verduras, frutas, tomates, lechugas, melones, sandías,
espinacas, plantas aromáticas... cualquier cosa. Hecha esta precisión,
vamos a tu pregunta: ¿cuáles son las ventajas? Una de ellas es que la
tierra debe tener materia orgánica, que le da esponjosidad y otras
condiciones necesarias, pero la materia orgánica es también el
sustento de microorganismos. Algunos son positivos, pero una gran
cantidad de ellos producen las enfermedades, enfermedades típicas del
suelo. Cuando usamos agua u otros sustratos, estos son inertes: no
tienen vida, no tienen materia orgánica, y por lo tanto no tenemos
enfermedades del suelo. Esto que estoy diciendo es extraordinariamente
importante: si hacemos las cosas correctamente, no tenemos ninguna de
las enfermedades del suelo: por ejemplo, no tenemos hongos (a veces los
hongos destruyen un cultivo entero de un día para el otro). Como
consecuencia, no usamos ningún tipo de pesticida o desinfectante del
suelo, como es usual en los cultivos en tierra o en invernáculos. Ya
partimos de menor cantidad de enfermedades y no uso de pesticidas, lo
cual hoy en día es muy importante.
Otra ventaja es que a la planta le damos los nutrientes que necesita...
RMG - La cantidad necesaria.
MC - La cantidad necesaria, y en consecuencia -al contrario de lo que
debe hacer en el suelo-no tiene que explayarse, desarrollar grandes
raíces para poder absorber los nutrientes. Les damos lo que necesita, y
eso nos permite tener más plantas por unidad de superficie. En el caso
de los invernáculos, es mucho más eficiente.
Lo otro importante, y esto no es conocido, es que cuando la planta
desarrolla raíces extendidas gasta energía. Esa energía se ahorra en
el caso de la hidroponia, y se dirige a la parte aérea, a la
producción.
RMG - Y ahora veamos la hidroponia en Uruguay. ¿Cómo comenzaste tú en
esta actividad, hace unos cinco o seis años, y cómo reaccionó la
comunidad de tus colegas, fue escéptica?
MC - Me haces preguntas difíciles. (Risas). La hidroponia no se enseña
a nivel académico, no hay ninguna asignatura al respecto, tampoco se la
investiga... En Uruguay no es prioridad nacional y no sólo eso sino que
hay una especie de bloqueo, el concepto de que la hidroponia es un tema
para esos países que tienen carencias de agua o tierra, y no sería
necesario para nosotros, que tenemos abundancia de esos recursos.
Eso llevó a que haya muy poca gente que se dedique a la hidroponia, y
lo hace a nivel familiar. Algún productor lo hace a nivel comercial
pero sin difundirlo, es todo muy callado. Pero los usos en Uruguay son
muchísimos: si estoy difundiendo esto es porque en Uruguay, en ciertos
aspectos, en ciertos cultivos, vale la pena desarrollar, investigar la
hidroponia. En países no tan lejanos como Brasil, Perú, Chile, sus
universidades y centros de investigación destinan parte de sus recursos
a investigación sobre el tema.
RMG - Cuando tú decías que hay poca investigación te refieres no
sólo a la Facultad de Agronomía sino al Instituto Nacional de
Investigación Agropecuaria (INIA).
MC - Exactamente.
RMG - Por último: ¿cuáles serían esos otros roles que podría
cumplir la hidroponia con relación a la explotación común?
MC - Por un lado, hay un gran papel a desempeñar en la agricultura
comercial: lo que hablábamos de menor necesidad de superficie, menor
cantidad de enfermedades, mayor desarrollo... Pero me gustaría destacar
especialmente lo relativo a la agricultura urbana, un fenómeno que se
está dando a nivel mundial, y que en Uruguay recién comienza a
desenvolverse tímidamente: que la gente cultive en su casa.
RMG - Lo que decíamos en el título: cultivar tomates en nuestra casa.
MC - Exactamente. Hay una gran aglomeración en los centros urbanos, hay
poco espacio, pocos centros verdes, y la gente requiere contacto con la
naturaleza. Por un lado quiere poder cultivar un producto con sabor y
fresco. Y eso está llevando a que la gente en muy escaso espacio, en un
balcón, en lugar de una planta ornamental esté cultivando de pronto
una planta de tomate, como decías, una lechuga, una frutilla. La gente
que tiene tierra lo hace en la tierra, y la que no la tiene pero cuenta
con un mínimo espacio o una azotea tiene en la hidroponia una
alternativa muy interesante utilizada en otros países, y que ahora
estamos difundiendo en Uruguay.
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Transcripción: Jorge García Ramón
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