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Montevideo, enero/febrero de 1998
Mundanalia: Circucisión femenina Hurgahistorias: Conociendo el gabinete La videncia Podemos acercarnos a una comprensión de la videncia si
entendemos que los fenómenos paranormales se instalan en
espacios y tiempos diferentes a aquellos que caracterizan a
nuestro aparato mental conciente, debido a un bloqueo del aparato
sensorial que vuelve "transparente" al yo y le
posibilita su apertura a la instancia del Ser. De teoría a ideología El psicoanálisis postula que el analista debe someterse a
varias abstenciones que caracterizan su práctica. Tales
abstenciones se dirigen a asegurar la neutralidad del
psicoanalista, lo cual a su vez ofrece condiciones que preservan
la posibilidad de la asociación libre y, finalmente, permiten el
encuentro con la alteridad. Estos serían valores que el
psicoanálisis afirma, ellos pertenecen a su costado ético. Comprender o explicar Dilthey postuló un separatismo metodológico radical entre
las ciencias naturales y las ciencias del espíritu,
contraponiendo explicar y comprender como operaciones propias y
exclusivas de uno y otro tipo de ciencias. Es una propuesta
infortunada que entorpece el desarrollo de la investigación
científica standard y que margina las humanidades clásicas de
las nuevas temáticas y realidades que el desarrollo científico
plantea. El tabaco Los colonizadores encontraron que los habitantes de América
masticaban, bebían, o fumaban una hierba y aquellos marineros
fueron los primeros europeos que probaron el tabaco y comenzó a
gestarse un gran mito en torno a esta planta solanácea y
psicoactiva usada para combatir la fatiga, calmar el dolor de
muelas, prevenir las caries, y mitigar los dolores de la
sífilis. El discurso del huevo El fin de la Historia Al observar el flujo de acontecimientos recientes,.es difícil evitar la impresión de que ocurrió algo de fundamental en la historia mundial. La eventual muerte del marxismo-leninismo como ideología de significado histórico universal, y el crecimiento de la "Mercadización Común" de las relaciones internacionales, no implican per se un absoluto fin del conflicto internacional. Pero los conflictos en gran escala deben involucrar a grandes Estados aún sujetos a las garras de la historia, y parece que éstos están saliendo de escena. Tal vez la propia perspectiva de siglos de tedio en el fin de la historia, sirva para hacer a la historia comenzar de nuevo. ¿Es posible pensar que la Historia se ha cerrado? Esta es la
tesis polémica que presenta como prueba el que este tiempo esté
arribando al fin de las revoluciones, tesis que fue la sal y
pimienta de un ensayo de Francis Fukuyama aparecido hace siete
aos en la revista The National Interest., que se
publica en Washington. La tesis de que la historia llegó a su
fin ideológico inició un animado debate a lo largo de medio
mundo cuyos ecos no se han apagado. Retomando el contexto de esa
discusión, publicamos aquí el resumen del ensayo original del
trabajo de Fukuyama. Formación: sus trampas Cambios tecnológicos acelerados, competencia exacerbada,
reestructuraciones en cadenaÉ En medio de las fuertes
turbulencias de este fin de siglo, el mundo del trabajo se
asemeja a un navío azotado por furiosas galernas. Tanto para los
"grandes capitanes" de la industria como para los
pequeños patrones, el rumbo es incierto, los puntos de
referencia poco fiables, el margen de maniobra reducido. Comunicación privada El desarrollo de la comunicación descansa sobre la
interrelación de los movimientos de la técnica y la sociedad. A
principios del siglo XIX la comunicación se convierte en la del
Estado y después en la del mercado, en el paso del siglo XIX al
XX se convierte en la de la familia; en el curso de la segunda
mitad del siglo XX abarca tanto el dominio económico como el
dominio privado y, en este sentido, se puede hablar de
comunicación global. Inversión neoliberal Para Weber, ni el profetismo universitario ni otra utopia
intelectual (ciencia, ética racional) podría reemplazar a la
religión institucionalizada, en el desafío de dar sentido a la
vida cotidiana del hombre moderno. El desafío para éste
consiste en crear, no en descubrir, sentidos para el vivir. Esto
sería fácil si escucháramos y obedeciéramos el demonio -en
sentido socrático, aclaremos- que dirige la vida de cada uno. Desnudos en Antártida |