Paysandú y su gente.
Testimonios de sus primeros 100 años.
El inicio del Proceso fundacional -presencia de las primeras poblaciones en la zona- se inicia para Paysandú en el año 1756, según se ha determinado ya.
El acceso de Paysandú a la categoría de ciudad, se determinó por la Ley el día 8 de junio de 1863. Realizaremos una reseña de estas épocas, en dos etapas.
NOMBRE
"Y -paú-sandó" se llamó la isla de enfrente, que se mira a los ojos con nuestra ciudad, y hoy se llama Caridad. Así lo expresa claramente el Misionero P. Bernardo Nusdorffer, quien en los años 1755 y 56, recorrió estos lugares junto con indígenas, buscando lugar para quedarse.
Desde tiempos inmemoriales se conoce el "Paso de Sandú, o de Paisandú" en el mismo lugar por donde cruzaban hacia nuestras costas. Los entrerrianos lo señalan en su geografía, y cerca de la ribera hay una escuela que lleva ese nombre. La transformación de "Y pau-zandó" en "Pauzandó" y luego en "Paisandú" es lo más natural y factible.
LUGAR -1749
La primera vez que aparece escrito el nombre de "Paisandú", es en el mapa dibujado en 1749, por el P. José Quiroga, otro de los jesuitas Misioneros que acompañaron a los indígenas guaraníes en sus viajes. Este mapa fue publicado en Roma, en 1753 por Franceschelli, y allí aparece Paisandú con todas sus letras (salvo la "i" por "y"), en el mismo lugar que ocupa hoy la ciudad, próximo al grado 32 de latitud.
No aparece señalada como población -una pequeña construcción con una cruz- como se señala en el mismo mapa a Montevideo, Colonia y Santo Domingo de Soriano.
Por lo que los historiadores interpretan que señala un lugar. Donde muy pronto aparecerán los primeros ranchos que inician el Proceso Fundacional.
Paysandú es ya en este lejano 1749, un lugar: Un Lugar para Quedarse.
PRIMERA DEFENSA, PACIFICA- 1784
Quien fundó el primer rancho, trajo su primera familia... no se puede saber.
Sus huellas quedaron borradas en el tiempo, integradas otra vez al limo y a paja precarios. ¡Pero la gente no!. Esa no se puede borrar, y su latido empieza a integrar nuestra vida, nuestra historia.
Un pequeño hecho, pero para ellos trascendente: defienden el lugar donde han levantado sus ranchos, pacífica pero decididamente. Lo hemos narrado alguna vez pero conviene incluírlo en esta reseña del nacimiento y proceso de Paysandú.
Estamos en abril de 1784.
Paysandú es un rancherío, pero tiene Capilla, un terreno para plaza y hasta una campana para convocar a la gente.
Entonces se produce la llegada del Juez Don Gabriel de la Quintana, de Santo Domingo de Soriano. El terrateniente Francisco Martínez de Haedo pedía que el puesto fuera desalojado de los indios, quemados sus ranchos y propiedades, porque el terreno donde estaba el rancherío, era suyo.
El Administrador de Paysandú era Gregorio de Soto, pero en el acto estaba su hermano, Luis. Y un grupo de indios, y sus caciques. El Juez manda:
-"Que se descuelgue el esquilón o campana que se halla colgado en un palo, en la puerta del galpón de paja, y cueros que sirve de Capilla..."
Pero Don Luis contestó que no había ningún herrero que pudiera hacerlo, se hizo el desentendido y se negó a hacerlo. Como además los indios reunidos, sacaron de la estacada una pequeña pieza de artillería, un cañón pedrero, el Juez entendió que los indios no permitirían que destruyeran nada y se volvió a su sede.
Comprendió que la partida estaba perdida, protestó de palabra contra el desacato pero se marchó. El caso luego fue llevado a los más altos Tribunales. El defensor de los indios contratacó y legalmente obtuvo un juicio favorable, ya que se dictaminó que: "el interés de las poblaciones deben prevalecer contra el interés particular". Paysandú, el Puerto de los Indios, establecido sobre el Uruguay, comenzaba a dar qué hablar. Existía, tenía población y derechos propios.
ESTABLECIMIENTO- 1796
En este caso el testigo que deja una constancia de que vio la población de Paysandú, es un viajero importante. Como que es Geógrafo de la Corona de España. Se llama Andrés de Oyarvide y ha viajado y ha levantado mapas de la costa del Río de la Plata. Es un lúcido y estudioso que aprendió a conocer y querer nuestras riberas. En este caso realiza un viaje fluvial y de él deja constancia en su "Memoria Geográfica" de los viajes practicados desde Buenos Aires hasta el Salto Grande del Paraná.
Baja por el Río Uruguay, en 1796, y luego de haber señalado la posición del Arroyo San Francisco, agrega:
"A la 1 milla y 1/4 boca del arroyo al oriente, y empieza una isla angosta con arboleda (la hoy Caridad), que dejamos por la derecha inmediata... y queda al Este sobre las lomadas de la orilla oriental del Uruguay, unos ranchos de paja que es el pueblo o establacimiento de Paysnadú, correspondiente al pueblo de Yapeyú, y es el último o más Sur de los Indios de Misiones, por esta margen, por la latitud austral 32º 19' 30"".
Lo dice todo y clarito este geógrafo. Ubica nuestra población con su característica (después de haber huído hacia la altura, por las crecientes) cómo, ya "se recuesta en la paz de tres colinas y viene a arrodillarse junto al río".
PLANIFICACIÓN?
1805 - 1810
Los vecinos de Paysandú (esto sucede en 1804) piden al obispo Benito de Lué y Riega, con jurisdicción en este lugar, pero con Sede en Buenos Aires, que se funde la Parroquia de Paysandú. Pedido que reiteran en 1805, porque dicen:
"...el lugarejo conocido con el nombre de Paysandú, donde viven y trabajan más de dos mil almas, que no conocen ni provisionalmente pastor que las instruya y gobierne espiritualmente..."
El Obispo viaja desde Buenos Aires, recorre la campaña y constata la razón del pedido y en 1805 decreta que se erija el curato, cuya Iglesia Parroquial es la Capilla de Paysandú.
En 1810 la Junta Gubernativa del Río de la Plata ordena a Benito Chaín que se encargue del delinamiento y planificación del pueblo de San Benito de Paysandú.
El 21 de julio de 1810, Benito Chaín contesta que por ahora no ha podido dedicarse al delineamiento porque:
"El que se nombra Pueblo de Paysandú, no es otra cosa que un conjunto de ranchos de paja (excepto tres casitas de poco costo), mal formados, dirigidos al antojo de cada individuo en la forma que a ellos se le acomodó y fuera de todo orden. Ahora pues, que pensamos formalizarlos en cuanto sea dable, indispensablemente debe haber descontentos: porque todos quisieran se delinease la Iglesia al pie de su habitación".
Como se deduce de sus palabras, Paysandú ya es una población, con cierto número de habitantes. Pero no tiene "forma" de pueblo. En estas codas del urbanismo, los sanduceros siempre han sido un poco independientes, ¿verdad?.
PUEBLO DE INDIOS - 1815
Ahora estamos en tiempos de Artigas. El P. Dámaso Antonio Larrañaga ha sido enviado al frente de una delegación para entrevistarse con el Héroe. Este, baja desde Purificación y se reúnen en Paysandú, visitan la Capilla, pernoctan en su rancho y andan por su única y larga calle. El sabio Larrañaga describe en su "Diario" cómo era el pueblo de Paysandú, entonces, en 1815. Transcribimos algún pequeño párrafo:
"Es Pueblo de indios que está sobre la costa oriental del Uruguay. Se puede regular su población de veinticinco vecinos, la mayor parte de indios cristianizados. Sus casas, a excepción de cinco o seis, todas son de paja... Antiguamente tenía Corregidos como los otros Pueblos de Indios, pero ahora hay un Comandante militar, y aunque es un pueblo tan infeliz, tiene el honor de ser interinamente la Capital de los orientales, por hallarse en ella su Jefe... con los Diputados de todos los pueblos".
Ha aumentado la población, parece, y el número de casas...
CALLES Y GENTE 1831 - 1860
Dando saltos sobre muchos acontecimientos, llegamos a 1831, año en el que se crea primero en la Iglesia, ceremonia presidida por el Tte. Cura Bernardo Nellns de Laviña, y luego en la Plaza Pública (sin nombre todavía), ceremonia presidida por el Juez Don Francisco Rivarola. Se realizó luego el baile y festejos popular.
Al año siguiente, el 15 de junio de 1831 la Junta Económico Administrativa, decretó "1º Las calles de la Villa se denominarán en adelante como sigue:..."
Y se dictan los nombres para un cuadrilátero que va desde Charrúas a 25 de Mayo, hablando en nombres actuales, para ubicarnos; y desde Cerrito a Carlos Albo, del mismo modo. El 2º item establece:
"2º La Plaza que hoy tiene esta Villa se denominará Plaza de la Livertad"(sic)
La ahora villa tiene un perímetro de nueve cuadras de Norte a Sur y dieciseis de Este a Oeste, incluida la Plaza y la Iglesia, que todavía era un rancho mejorado.
Al año siguiente, 1832, escribe el general José M. Reyes, el primero que levantó una carta geográfica de nuestro país:
"La Villa de Paysandú...con arreglo a una traza adecuada a su situación se han levantado más de 400 edificios, de todas construcciones, conteniendo en su egido y dehesa 5000 y más habitantes".
Al paso de Pueblo a Villa, la población y la construcción edilicia ha crecido mucho, ya, acompañada del comercio e industrias primarias.
Caminos que crearon esta realidad
"Benemérita..." - 1838
Los acontecimientos sociales, políticos y bélicos, a veces interrumpen procesos o postergan hechos, que en épocas normales hubiera seguido el transcurso del tiempo. Como, por ejemplo: Paysandú, y Salto, estuvieron a punto de llegar a la categoría de "ciudad" veinticinco años antes.
Sucedió que el 31 de mayo de 1838 la Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay trató un Proyecto de Ley presentado por el Poder Ejecutivo, que decía en su artículo 1º:
"Se declara beneméritos de la patria a la villa de Paysandú y al pueblo de Salto, elevándose el primero al rango de ciudad, y el segundo al de villa, como un testimonio del denuedo, patriotismo y constancia con que defndieron sus hogares y la ley".
Pero, aquí se produce un acontecimiento político que postergará este merecido título de ciudad para Paysandú. El presidente Oribe se vio obligado a resignar su alta investidura, como consecuencia de la revolución, que alcanzó su punto crítico en la batalla del Palmar.
RANGO DE CIUDAD - 1863
El Diputado por Paysandú Justo Corta venía trabajando, ya desde 1861, en un Proyecto que elevaba a Paysandú al rango de ciudad.
En sesiones posteriores su proyecto fue estudiado por la Comisión de Legislación de la Cámara de Representantes, modificado y finalmente aprobado. En el Mensaje, el Diputado sanducero se refiere a:
"los elementos de vida propia y las condiciones de un desarrollo y estable que justifique el nuevo título de Ciudades... cree haberlo hallado en la ventajosa posición que ocupan estos centros de población, para ejercitarse en un comercio lucrativo, cuya circunstancia los ha hecho prosperar con tanta rapidez, después de la guerra de nueve años".
Finalmente, el 5 de junio de 1863 fue sancionado el Decreto por la Asamblea General, presidida por el Doctor Eduardo Acevedo. Y tres días después, el 8 de junio de 1863, el Presidente de la República Bernardo Prudencio Berro, ponía el úmplase definitivo a este Decreto.
También, entre los elementos determinantes de la elevación al rango de ciudad a Salto y Paysandú, se señalaba:
"...la población de Salto y Paysandú, regularmente numerosa y entregada a un comercio importante y activo por su vía fluvial, y por sus Bancos... ofrecen una completa seguridad de su prosperidad e importancia comercial marcharán en la vía del progreso que es la consecuencia natural de su modo de ser o vida social".
Veamos a continuación algunos de esos puntos de referencia por su progreso especialmente comercial y fluvial, con una brisa creativa cultural y social.
"PAYSANDU DESCUELLA... - 1862-63...
El P. Baldomero Vidal en sus "Apuntes históricos de Paysandú" cita lo que dice Isidoro de María en la "Prensa Oriental" sobre la ciudad sanducera. Es un resumen sobre los aspectos que destacan a Paysandú y que transcribimos en parte.
"Paysandú descuella en la vía de los adelantos materiales. El Sr. Pinilla, su ilustrado y progresista Jefe Político, se hace recomendable por el empeño que pone en dar impulso al progreso material de aquel Pueblo...
Las obras terminadas son la Casa de Policía del Departamento, elegante edificio que honra al señor Pinilla...
Se ha hecho una cárcel cómoda y aseada, que puede visitarse como modelo de orden y limpieza.
Un Hospital, el que probablemente abrirá sus puertas en los primeros meses de 1862.
Un Cementerio con su linda Capilla, en los que hay mausoleos que cuestan a sus propietarios más de dos mil patacones.
Un Templo en el cual trabajan diariamente más de treinta hombres. Agréguese a esto el proyecto de un Muelle de madera y un Mercado, proyecto que se realizará tan pronto como el Sr. Pinilla sea autorizado para el efecto.
La Plaza de Paysandú rodeada de árboles cuidados y regados diariamente, donde se reúne la población los Jueves y Domingos para oír las piezas ejecutadas por la Banda Militar, creada por el señor Pinilla y sostenida por él en su mayor parte..."
Y nos detenemos en esta breve reseña, que para el autor continúa. Está casi todo dicho. Paysandú estaba ya empezando a vestir el ritmo nuevo de ciudad. Lo que sería sólo un título, de reconocimiento. Porque no se detendría, sino que otros serían los que interceptarían su paso, con la terrible fuerza de las armas. Pero esa es otra parte de la historia. Ahora, pongamos el objetivo en otros puntos del progreso sanducero, detallados, o vistos como en primer plano.
EL PUERTO...
No tiene una fecha única y determinante, porque desde lejanos tiempos fue un puerto natural. En el principio estaba el agua en nuestra ribera. Y sobre esa ribera natural y armoniosa, aquellos visionarios comenzaron a construir muelles. Sobre la rada natural del río, primero los pilotos de ñandubay, algarrobos y maderas duras, que convivieron buenamente con el río. Luego llegará el tiempo de la mejoras y de las ampliaciones. El puerto era como el nido de una garza, que se iba ampliando y acomodando a medida de que había más población, y trabajo, y llegaban los barcos mayores. Porque, desde el Río de la Plata llegaban hasta aquí grandes y variadas embarcaciones, Orunero veleros de tres y cuatro mástiles, que esparcían olor a pinos y abetos de lejanas tierras. Y sus marinos, rubios ennegrecidos, hablaban lenguas extrañas, pero se hacían entender porque los marinos tienen un lenguaje universal. Aquel hombre providencial, Pinilla, que fue el lider y conductor del progreso de un pueblo al que le tocó regir, también dentro de sus numerosas obras logró poner una especie de piedra fundamental del Puerto. El, que tantas piedras fundamentales supo poner, en obras como el Teatro, la Jefatura, la Iglesia, en el Puerto, sus fundamentos no fueron de roca. Fue una piedra fundamental de duro ñandubay. El primer muelle que creó Pinilla fue de madera y se entraba por el río en un recorrido de cien metros. ¡Vaya si habrá servido y por cuántos años! No sólo porque el ñandubay tiene la propiedad de que no se pudre, y allí queda enterrado hasta que se le arranque. La única variación que puede tener es convertirse en piedra. En 1907 se realizó la primera ampliación, planificada. Con estas obras adquirió categoría de Primer Puerto del Litoral. Además, dársenas de cabotaje y zona para buques de ultramar, ampliada otra vez, en 1910. Como se ve el Puerto era un ente vivo, como que estaba en contínuo crecimiento.
Finalmente, el 8 de setiembre de 1915 fue colocada la piedra fundamental del Puerto Moderno. Obra de notoria trascendencia, que luego inauguró el Presidente de la República Dr. Feliciano Viera. El Puerto sanducero, siempre y más aún a partir de su modernización, ayudó a impulsar el crecimiento de la ciudad y el campo. ¡Cómo no recordarlo, entonces, y anhelar su retorno, al celebrar los 133 años de Paysandú Ciudad!
SALADEROS Y CULTURA
Los viajeros, visitantes-cronistas, continúan llegando al Puerto de Paysandú. Y son ellos, especialmente los ingleses que nos trazan un claro panorama del crecimiento de la ciudad, especialmente mediante la industria saladeril.
Que el saladero está en las raíces de Paysandú, es innegable. Ya en 1812, Don Tomás Paredes, el patriota artiguista trabajaba la industria del charque.
En la misma zona donde luego se levantaría el Saladero de Casa Blanca.
De su paso por nuestra ciudad, los periodistas ingleses Miguel y Eduardo Mulhall, publicaron en 1876 agudas crónicas sobre "Las Repúblicas del Plata". Refiriéndose a Paysandú expresan que:
"es un pueblo comercial y progresista, cuenta con Bancos, tranway, dos fondas buenas, "La Paz" y "La Francia", y varios saladeros que beneficiaban anualmente 250000 cabezas de ganado, que se exportaban como carne charqueada..." En 1873 se había fundado el saladero de Ritcher, por Mac Coll y Cía, en plena zona del Puerto, que exportaba lenguas conservadas por el propio puerto.
Apenas una mención para la Cultura, signo distintivo también de los sanduceros, desde el principio. Como por ejemplo en 1872 fundó la Primera Biblioteca Pública el Jefe Político Eduardo Mac Eachen. También renueva la construcción del Teatro Progreso, detenidas casi desde su fundación, 1860, por las terribles guerras que tuvieron como centro a nuestra población. En 1876, y siempre bajo la dirección del Maestro Francisco Poncini se terminó la construcción. Y en el mismo año actuó la Companía Roig, aplaudida por un público que llenó varias veces los 48 sillones y 194 sillas, de las instalaciones.
Finalmente, esa joya del arte y de la cultura sanducera que es el Templo, símbolo también de la orientalidad durante las horas aciagas, terminó de construírse en 1873. Como verdadero testimonio de fe y de que "siempre hay tiempo para alzar los ojos y desde el barro florecer el alma".
Miguel Angel Pías.