BRASIL:

 

 

Carta abierta a los presbíteros

 

En el estado de Sao Paulo en Itaicí se reunieron en el duodécimo Encuentro Nacional de Presbíteros, unos 430 sacerdotes brasileños para reflexionar sobre el papel del sacerdote como discípulo-misionero de Cristo en América latina desde el enfoque de Aparecida.

En la primera jornada el teólogo Oscar Beozzo analizó la coyuntura eclesial en el actual contexto neoliberal y la opción preferencial por los excluidos. Otra importante presencia fue la del card. brasileño Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero en el Vaticano, quien reconoció la labor extraordinaria de los curas, pero a la vez detectó la falta de recursos y condiciones para la pastoral y el creciente proselitismo de muchas iglesias neopentecostales con frecuencia anticatólicas. Paulo Suess recorrió la historia desde el Brasil colonial hasta la actualidad para constatar que "ha crecido la población, pero no el clero que se necesita para acompañar al pueblo cristiano". El encuentro terminó con una carta abierta a los más de 18.600 sacerdotes del Brasil pertenecientes a 269 diócesis, pero también con un texto donde se hacen propuestas por un próximo y més profundo debate.

Estas últimas propuestas piden retornar al espíritu y al camino de las CEBs, reorganizar las parroquias como comunidades o redes de pequeñas comunidades, favorecer realmente el protagonismo de los laicos, considerar la dimensión política como parte integrante de la evangelización, revitalizar los ministerios laicales en vista de las nuevas exigencias eclesiales, valorar el trabajo pastoral de los curas casados (se calcula que son unos 5 mil). Solicitan "orientaciones más seguras y definidas sobre el acompañamiento pastoral de los divorciados vueltos a casar". Inclusive reclaman a la Congregación Vaticana para los Obispos "rever el proceso de nombramientos episcopales con un espíritu más transparente, democrático y participativo junto a los curas, diócesis y Conferencias Episcopales locales". Finalmente piden a la Congregación para la Causa de los Santos "promover procesos de beatificación y canonización de curas y obispos que serían de gran estímulo para la vida y el ministerio presbiteral", entre los cuales por ejemplo los obispos Helder Cámara y Luciano Mendes de Almeida, y el p. Ezequiel Ramin.

También piden "que se hagan posibles otras formas de ministerio ordenado que no sea sólo el celibatario", ya que la falta de sacerdotes es cada vez más grave; hay un sacerdote cada 10 mil habitantes.

Sobre el tema del celibato optativo para el clero diocesano, es decir sobre la posibilidad de ordenar hombres casados, los curas brasileños no se sienten solos porque en esa misma línea se expresó en una reciente entrevista el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, el arzobispo de Friburgo, Robert Zollitsch, que dijo que "el vínculo entre el sacerdocio y el celibato no es teológicamente necesario". Reconoce que "el celibato de los curas católicos es un gran don para la Iglesia". Sin embargo, según el arzobispo "el abandono del celibato sería una revolución que una parte de la Iglesia no aceptaría y en todo caso esto no podría ser decidido sino por un nuevo Concilio".

En diciembre pasado el card. Roger Etchegaray afirmaba que "la cuestión de la ordenación de hombres casados pude debatirse, tal como se da en la Iglesia griego-católica". En el mismo mes el card. inglés Cormac Murphy O´Connor afirmaba que "la Iglesia puede cambiar y ordenar hombres casados". Los curas brasileños se apoyaron también sobre declaraciones del card. Hummes, que en diciembre del 2006 antes de llegar al Vaticano declaró que "el celibato no es un dogma sino una cuestión disciplinaria".