
Para mons. Bianchi 'ha pasado el tiempo en el que comprometerse en lo social parecía una politización por parte de la Iglesia... Ahora la Iglesia en su conjunto ha optado por estar cerca del pueblo; la gente lo sabe y le tiene confianza. Es suficiente constatar lo que significa en Argentina la actividad de Cáritas que va mucho más allá de lo asistencial...' Las apreciaciones del obispo son compartidas en el mismo artículo por el hno. Telmo Meirone, presidente de la Conferencia Argentina de Religiosos (CONFAR) que representa a 11.000 religiosas y a 3.800 religiosos del país. Para el hno. Meirone, superior de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, 'hay una nueva credibilidad de la Iglesia desde que se ha puesto a la escucha de todos los sectores de la sociedad y hay un creciente compromiso de algunos obispos, de muchas parroquias e institutos religiosos en favor de los más pobres desde el contexto de un sistema como el neoliberal, que es claramente injusto'.
Es también en este contexto esperanzador que hay que remarcar acontecimientos extraordinarios como el 4to Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base, realizadodel 3 al 5 de octubre de 1997 en Formosa, sobre 'La esperanza de los pobres en tiempos de Jubileo'. En Formosa, donde cada mil niños que nacen mueren 32, se reunieron laicos, religiosas, sacerdotes y obispos de todas partes de Argentina en 100 grupos de trabajo para tratar el tema de la 'esperanza de los pobres' desde las perspectivas de los jóvenes, de la mujer, de la sociedad civil, de la cultura.
Del 8 al 14 de febrero de este año se reunió también en Santiago del Estero el XIII Seminario de Formación Teológica para reflexionar el tema: 'Espíritu, Reino y opción por los pobres'. Estos encuentros se destacan por el protagonismo de los laicos, la apertura ecuménica y el compromiso cristiano en las organizaciones populares, sociales, políticas y eclesiales desde la opción por los pobres. En Santiago del Estero, provincia castigada también por el hambre y la carestía, mons. Gerardo Sueldo ha denunciado con coraje la corrupción en la administración pública y por eso se ha llegado a grabar sus homilías, a controlarlo en sus movimientos y a despedir empleados amigos suyos. Hay una Iglesia que está marcando caminos de esperanza en un momento difícil y confuso donde muchos sectores populares experimentan desilusión y estancamiento.