
En la parte pastoral se estudian las características del laico llamado a ejercer un ministerio; sus calidades humanas y cristianas; su modo de elección, su formación y acompañamiento. En una comunidad pueden haber muchos servicios y gran variedad de tareas desempeñadas por los laicos.
La CEU por ahora propone instituir como ministerios sólo cuatro de estos servicios: ministerio de la Palabra, de la Eucaristía, de la Esperanza y de la Caridad (o Promoción Social). Sin embargo, se deja libre a cada diócesis para desarrollar o proponer algún otro ministerio como por ejemplo, el ministerio de Animador de Comunidad, de Asesor de Pastoral Juvenil, de Pastoral Carcelaria y de Coordinación de Catequesis.
En la arquidiócesis de Montevideo, por ejemplo, se está desarrollando desde el año 1995, un Proyecto llamado 'Antioquía' en orden a la formación del ministerio de Animador de Comunidad.
El Vicario Pastoral, p. Miguel Brito, está coordinando este proyecto que ahora ha llegado a hacerse realidad sobre todo en la periferia oeste de Montevideo (zona pastoral 4) donde ya se está preparando un grupo de laicos de distintas comunidades para este ministerio que próximamente será instituido por el arzobispo en la arquidiócesis.
El documento de la CEU aclara que: 'tanto el 'Sínodo sobre los laicos' como antes los obispos latinoamericanos, han insistido en que los laicos que reciben estos ministerios no pierdan su condición laical evitando así cualquier tendencia a la clericalización'. En la parte litúrgica se dan algunas orientaciones concretas de cómo instituir cada uno de estos ministerios, proponiendo las oraciones respectivas.